domingo, 15 de abril de 2007

LINGÜISTICA PARA ENTEDER SOCIOLOGÍA


Los que saben dicen que la verdadera clave entender el orden social, no está en la internalización de valores como lo piensan los estructuralistas (Durkheim o Parsons), sino en la producción y reproducción de la vida social, tópico tocado por Marx pero sin llegar a una alternativa elaborada, bueno, esto de la reproducción no significa otra cosa, más que el continuo en las condiciones materiales previamente establecidas. Para los Marxistas, la diferencia opera en que mientras el mundo natural es regido por los instintos de adaptación, el mundo social PRODUCE sus ambientes, es decir: la posibilidad de conciencia deriva en que el humano pueda generar un ambiente y no sólo amoldarse a él. Giddens explica lo anterior con el lenguaje, esgrime la idea de que el lenguaje es "dominado", pero también "hablado" por los actores. El lenguaje para este autor es a la vez:
  • Una serie de destrezas individuales
  • Un dador de sentido y creador de actividades
  • Un hecho realizado pero no en pleno conocimiento
Sin embargo, y antes de continuar habrá que recalcar que la sociedad no es como el lenguaje, el lenguaje es parte de la sociedad, pero no es la sociedad, el ejemplo se toma a la sazón de que el lenguaje es la estructura que sin duda alguna más se reproduce dentro del actuar cotidiano, se reproduce pero además se produce; El lenguaje como interacción social implica esquemas interpretativos para entender, pero también para dar sentido al acto intersubjetivo del cambio.
Por lo tanto podemos decir, que el lenguaje es una práctica rerpoducida que genera pero que nadie posee.

Y así podría seguir con palabras rimbombantes, con pretensiones intelectuales que en verdad se ven pésimas, mejor opto por explicarlo con letras del que en verdad sabía, del que sin saberlo puso en boga esta pretensión y generó una nueva escuela, hablo de Ferdinand de Saussure, bueno de lo que recuperaron sus alumnos en "lecciones de lingüística" después de la muerte del lingüista.

LAS PIEZAS SOBRE EL TABLERO

Existen juegos de ajedrez maravillosos, de marfil, de oro, etc. Otros se reducen a un simple diagrama escrito sobre papel de la peor calidad.

Hay personas que conocen toda la historia del ajedrez, desde los tiempos de Persia hasta los estornudos ocurridos en las partidas llamadas históricas.


(Igualmente, hay oradores con una dicción irreprochable, con un lenguaje florido...; otros hablan como pueden, a veces con la garganta atravesada por una traqueotomía. Y hay también eruditos que se consumen en nomenclaturas y en investigaciones históricas interminables.)

Todo esto supone, sin embargo, que haya un sistema llamado "juego de ajedrez". Dos veces dieciséis piezas; cada grupo constituido por unos poderes bien definidos; una investigación de Binet trataba sobre ciertos jugadores que no ven, capaces de jugar varias partidas a la vez son mirar los tableros; Bergson lo resume así: "Los jugadores consultados están de acuerdo, en un proncipio, en declarar que la cisión mental de las piezas mismas les sería más perjudicial que útil: lo que retienen y representan en su mente, de cada pieza; no es su aspecto exterior sino su poder, su alcance y valor y, finalmente, su función. Un alfil no es un pedazo de madera de forma más o menos extraña: es una "fuerza oblicua". La torre es una cierta capacidad de marchar linealmente, etc."

Cuando todo esto está establecido tenemos las reglas del juego, su "gramática". Se trata solamente de una virtualidad lingüística, inquebrantablemente sólida por su estructura completa ya acabada.

Después lo que existe, palabras y expresiones concretas, son las situaciones. Las blancas se mueven; una pieza a cambiado de sitio (generalmente una sola), y ese movimiento se ha efectuado por si mismo a partir de las reglas: no hay un movimiento generalizado y desorganizado, si no el juego pararía y se convertiría en un caos (del mismo modo que un signo lingüístico no es una inmensa cacofonía general de fonemas que quieren decirlo todo y de una sola vez; cuando esto sucede, el lenguaje y el pensamiento desaparecen ante la explosión incontrolada de la emoción). Pero este minúsculo movimiento puede ser tan importante como un pequeño "sí" que determina toda una vida: "La jug
ada tiene repercusiones en todo el sistema; al jugador le resulta imposible prever los límites exactos de este efecto. Los cambios de calor que resultarán de ello serían, según el caso, nulos, muy graves, o de importancia mediana. El golpe puede alterar el conjunto de la partida y tener consecuencias incluso para las piezas que momentáneamente no están en juego".

Así, sin tanta complicación es como se puede comprender a un Marx nervioso: lo que se produce, está destinado a actualizarse mientras se reproducen las mismas condiciones materiales, el sujeto cambia y la estructura se modifica.

Bueno, espero comentarios.

3 comentarios:

Pequeña saltamontes dijo...

Hola, interesante lo que comentas.

El comentario que me dejaste y el contenido de tu blog, por no decir tu edad, me causan asombro.

Yo ni lejanamente tengo alguna idea sobre los temas de los que hablas (hay que ver los temas de mi blog, jaja).

Y la verdad, me da curiosidad saber qué formación has tenido...

Pequeña saltamontes dijo...

¿Qué pasó? Hace mucho que no escribes...

Del comentario que me dejaste en "Arrogante amor" te diré que el pensamiento no es mío, lo leí en una revista. Lo que si es mío, es la idea de que por hacer esa clase de preguntas, el amor es arrogante.

Anónimo dijo...

Gracias por hacer tan digeribles las teorìas, es con lo que he estado trabajando y se me habìa hecho pesado pero ahora que he leido y me has estado asesorando sobre mi tema de tesis, he podido comprender mejor las cosas, sobre todo la PRODUCCIÒN y REPRODUCCIÒN de Marx, pero yo lo aplico con la devastaciòn del medio ambiente, y tù con el lenguaje. De verdad explicas muy bien ya que no le das vueltas al asunto. ATTE:Cuquita