lunes, 1 de junio de 2009

Otra de felinos


Ultimamente me he visto obligado a trabajar cerca de cuatro gatos. Uno de ellos, pingo, habla. En verdad habla, al menos avisa cuando llega. Claro no dice -que pedo estoy en casa. Pero maulla anunciando su entrada

Otro sólo se sienta y me reta con la mirada, un día lo mojé y me agarró odio, ahora me observa con más detenimiento. Los otros dos no importan.

Hoy pingo se acercó y se acicaló en mi pierna, ronroneó. Me vio, supe lo que hacia, no estaba acariciandome. EL GATO SE ACARICIABA CON MI PIERNA.

3 comentarios:

Pequeña Saltamontes dijo...

El último párrafo de tu entrada resume todo lo que es la personalidad de un gato :P

Chío dijo...

jajaja, te rifaste con el acto hostil a pingo...maldito gato aterrador... pero más aterrador el entorno, no? los dueños de los gatos (bueno, los esclavos de los gatos) que vivien entre pelo y asientos ocupados por gatos y pelo y platitos de comida apestosa y pelo y bueno, alguno que otro modelito mucho más aterrador que pingo.

Anónimo dijo...

jaja me encanta el comet de Chio! asi estan mis gatubelas...son las dueñas de la casa y shofi avisa cuando llega a casa! o sii!!