domingo, 1 de junio de 2008

Kevin Carter


Estaba leyendo algo sobre la ética y las campañas de Benetton en la fotografía,esas donde un niño blanco toma la mano de una niña negra, o alguien llora la muerte de un joven paciente con sida.

En este debate de la ética, entra la foto más famos de Kevin Carter, esa en la que un buitre espera paciente muy cerca de un niña desnutrida. Falta de fuerzas para continuar la pequeña toca el suelo con las piernas ya sin fuerza gracias al calor, el hambre y la sed. El buire, como toda ave de rapiña espera que la víctima caiga para hacer de ella un banquete.

Esa es más o menos la descripción que el fotógrafo hace de su obra. Kevin se encontraba en Sudán para hacer un reportaje del impacto del conflicto por el control estatal en 1993. Igual que el Buitre, Carter fue paciente y siguío sin prisa cada uno de los remolinos que dicha ave describía en el cielo, hasta descubrir esa tragedia humana.

No se sabe muy bien que es lo que hizo nuestro fotógrafo después de hacer la toma, lo que si sabemos es que la foto le valió el Pulitzer de fotoperiodismo en 1994 y que poco después optó por el suicido a los 33 años de edad.


El debate ético entra en la parte en que temenos que cuestionar si la foto es digna o indigna, a la postre de que Carter pudo haber soslayado la toma e intentar hacer huir al vil pajarraco.

Carter no pudo más con el debate y se mató, no obstante haya, o no haya espantado al buitre, la foto es una toma que tiene algo dentro, un grito de ¡basta! que ha servido señores y señoras, para crear conciencia, más de alguno de ustedes, al menos eso espero, tendrá que quitarse el velo de lo prohibido y procurar alcanzar otro grado de humanidad, otro escaño en el que los buitres no coman más niños.


3 comentarios:

joel dijo...

Cabrón, hasta que posteas algo shido. No te creas.
Yo interpreté el suicidio del compa de otra manera. No tanto que no haya aguantado la presión del debate que suscitó su foto. Sino más bien que el tipo traía un cargo de conciencia de la jodida y no lo aguantó. Quizá sea una interpretación algo moralina, pero tú sabes que no se puede desligar del todo la moral del arte. Más allá de decir si la foto es digna e indigna, hay que preguntarse: ¿es arte? Se merece el Pulitzer? Yo creo que sí, aunque me duele aceptarlo del todo y me doy cuenta de que como humanidad estamos bien jodidos. Eso de lucrar con la desgracias de los demás se está llevando a sus máximas consecuencias. Pero esto tiene dos funciones. La denuncia de las desgracias o el cinismo de verlas como objetos para hacer arte. La muestra está en lo que tú sugieres: vemos al arte como un móvil que despierta susceptibilidades y crea desconciertos. La foto me recordó algunas de las novelas de Coetzee. Triste hasta más no poder.


un abrazo, loko.

Anónimo dijo...

Que triste foto!!!de verdad al ver esa foto te sientes impotente,bueno al menos yo sentí eso.
Pero veamos; quiénes son los encargados de los premios Pulitzer, claro es la Universidad de Columbia, o sea Estados Unidos,ese es un factor importante porque desgraciadamente algunos de esos reconocimientos se quedan en simples y vanos premios, y sería chido que puedan trascender, es decir ayudando a cambiar la realidad y no provocando la guerra.
ATTE: CUCA
BESOS!!!!!!!!!!

Arturo Rodríguez dijo...

Señores navegando por la red he encontrado este post y no he podido resistirme aunque se que es de hace mucho.
Primero os recomiendo leer "El club del Bang Bang" donde explica la vida de Kevin Carter, Ken Oosterbroek y Joao Silva tres amigos que fotografiaron los conflictos en sudafrica durante el Apartheid, así comprenderíais de primera mano como sucedió todo. Kevin Carter se suicidó porque era drogadicto, su mujer le acababa de dejar y había perdido todos los negativos de un trabajo importantísimo encargado por TIME magazine.
La niña está en un campo de refugiados y se ha alejado un poco para hacer sus necesidades, como está débil desfallece un poco, no está moribunda y a 20m esta el hospital de cruz roja.
Por otro lado, los buitres no comen nada que no tenga más de una semana de descomposición, son así, probablemente haya bajado a beber agua.
En cuanto a lo del Pulitzer, pese a todo lo que se diga, levantó ampollas, revolvió estómagos y en definitiva se tomaron medidas gracias a esa foto, el Pulitzer está más que bien dado.

Un saludo.