no sabemos llenar un formulario
¿pero esto?
......

una carta que el cansancio, decías, te
interrumpió/ te habían visto bien por entonces/
aguda como siempre/ activa a los 85 de edad
pese a las tres operaciones contra el cáncer
que finalmente te llevó/
¿te llevó el cáncer?/ ¿no mi última carta?/ la
leíste, respondiste, moriste/ ¿adivinaste que me
preparaba a volver?/ yo entraría
a tu cuarto y no lo ibas a admitir/ y nos
besábamos/ nos abrazamos y lloramos/ y nos
volvemos a besar/ a nombrar/ y estamos juntos/
no en estos fierros duros.
Últimamente he olvidado el significado de la palabra ocio, en realidad no me quejo, de alguna forma me llena de vitalidad saber que mi tiempo tiene destino, con esto no pretendo decir que me haya vuelto rutinario. No, por fortuna esa lectura que recomiendo NO hacer en metro: el Mito de Sísifo (Camus) o ¿es el hombre rebelde? (bueno da igual) que tanto desconcierta a mi amiguísimo Juan Pablo (en esa parte de metro, trabajo, casa…) no es lo que motiva este post. Tengo varias actividades: entre leer cosas de poco interés para cumplir con obligaciones, darle a la tesis, buscar textos y dinero para comprar textos, mandar y recibir correos que siempre tiene como asunto: invitación o urgente, y cuando abres el de urgente recomienda no abrir el mensaje de invitación porque es un virus que destruirá tu disco duro y la vida tal y como la conoces, se agota mi día, cada día.
Para beneplácito de mis antiguos maestros y amigos perennes (ganso, chino), entre todo este barullo ensordecedor, no he recurrido al tan efectivo truco de la pornografía para descansar, por el contrario, como ando entrado en carreras me he puesto a recuperar unos viejos libros y a comprar otros tantos (con descuento claro) para “actualizarme”
Así, que una vez reincorporado el arte a mi vida, me he propuesto hablar de un cuate gringo que al parecer no es muy conocido por los universitarios, al menos en mi facultad ,pero que según yo es un tipazo y parece prudente darle una entrada en mi blog, sé que son pocos los lectores pero a lo mejor alguien puede ampliar los informes y recomendar nuevas vertientes.
Pues bien John Currin nació en el año de 1962 en la ruidosa ciudad de Nueva York, ahí ha vivido sus 45 años y es donde trabaja. John Currin es un pintor cuya obra exige a gritos una segunda mirada. A primera vista su trabajo te remite a la pintura renacentista tan popularizada por los medios de comunicación, algunas formas son clásicas, los motivos del desnudo lo hacen un tanto inocente y un tanto pornográfico. Adentrándonos más en su obra, podemos descubrir que tiene inclinaciones hacia lo vulgar, lo cotidiano; escenas sacadas directamente de la telenovela se presentan grotescas.
La segunda mirada nos mata lo renacentista, nos deja inmersos en valores estéticos propios de la época que son incuestionables y que reconocemos de inmediato: los senos pequeños o extremadamente grandes, los cuerpos delgados, las parejas homosexuales, los cuellos alargados. Sin embargo no es todo lo que nos deja ver, de repente descubrimos que esa belleza tan propia de nuestro tiempo esconde cosas horripilantes: sonrisas histéricas, proporciones físicas grotescas, deformaciones que el vestido no puede cubrir o que por el contrario resalta, la evidente decadencia del sentir cotidiano, la vacuidad, la falsedad, la cosificación y mistificación de objetos insulsos.
Sin más damas y caballeros, les presento a mi cuate John Currin:
si le picas a cada imagen se hace grandota.
El doce de octubre de 1936, en las celebraciones del Día de la Raza en la Universidad de Salamanca, el entonces rector don Miguel Unamuno, se vio en la penosa necesidad de responder con harto sentimiento la diatriba del general Millán de Astray, quién fuera fundador de la legión extranjera Española, y que en esa ocasión, siendo invitado distinguido junto con doña Carmen Polo de Franco, tomó el micrófono sólo para decir, que el grito universitario, el grito de la luz que decía: ¡viva le inteligencia! debía ser suplantado por ¡viva la muerte!. Según este soldado, el país Vasco y la Cataluña eran sólo cánceres de la nación. Para el general "El fascismo que para España es la salud, sabrá extirpar ambos cánceres, procediendo en la carne viva como un resulto cirujano, sin asomo de falsos sentimentalismos"
La herida estaba hecha.
Unamuno español hasta los tuétanos, aunque auto proclamado Vasco y separatista, si bien nunca fue izquierdista, su sentido de la libertad y de la justicia, del respeto al prójimo y del enaltecimiento de lo humano, por sobre el oprobio y la abyección lo hicieron responder.
"Todos vosotros estáis pendientes de mis palabras. Todos vosotros me conocéis y sabéis que soy incapaz de guardar silencio. Hay ocasiones que permanecer callado equivale a mentir, porque el silencio puede ser interpretado como asentimiento. La nuestra es sólo una guerra incivil. Nací arrullado por una guerra civil, y sé lo que digo. Vencer no es convencer, y hay que convencer sobre todo; y no puede convencer el odio que no deja lugar para la comprensión; el odio a la inteligencia, que es crítica diferenciadora inquisitiva, más no de la inquisición”
Unamuno compara al general con Cervantes Saavedra. Millán de Astral en una de las batallas contra Andel Krim, perdió un ojo, un brazo y una pierna, amen de algunos dedos
del otro brazo.
“El general Millán de Astral es un hombre desarbolado. Lo digo sin pizca de
malicia.
Es un inválido de guerra. También lo era Cervantes, desgraciadamente, en estos momentos hay demasiados en España… Me apena pensar que el general Millán de Astral pudiera dictar el modelo psicológico de las masas. Un desarbolado que carece de la grandeza espiritual de un Cervantes, es capaz de buscar siniestro alivio ocasionando mutilaciones en su derredor”
A lo mejor ha esto se refería Malaraux cuando menciona en su novela L´ESPOIR , los ominosos episodios que precipitaron la muerte del Muy Magnífico Rector.
Me he dado algunas vueltas por los blogs aledaños y he descubierto algo que todos sabían: al escribir en el blog, se escribe como si el tema tratado fuera sólo domino del que amparado por un monitor narra. Nada más falso y petulante.
Al escribir, recurrimos a nuestras parcas lecturas, a nuestras experiencias, a las ideas producto de los amigos, de los enemigos, de la situación. Escribimos como quien dice bahía, con retraimiento para saber si es con hache o con doble í, pero hasta ese lugar; no descubrimos el hilo negro, ni la cadena de andrómeda que atraviesa la biblioteca nos hace tropezar, pero tampoco nos invita a seguirla, no topamos con verdades.
Ninguno de nosotros es capaz de reducir treinta siglos de literatura en un solo párrafo aunque nos jactemos de ello con singular alegría. Pero lo intentamos, nos convertimos en esos poetas que recuerda Borges en el Aleph, aquellos que hacen apreciable su obra a partir de la invención de razones y parámetros. Lo que convierte su creación en algo digno para ellos, pero no para nosotros. Así que caemos en redes y trampas y concluimos que nuestra capacidad para comprender sus textos está reducida, nos sentimos idiotas, atacamos al más próximo y preguntamos que es oxímoron y que putos tiene que ver con los famas.
Indagamos con más vergüenza que curiosidad, sólo para descubrir que era una frase rimbombante de un aprendiz de algo, de técnico, de licenciado, de maestro, de pintor, de literato. Un aprendiz con tiempo suficiente para inventar categorías como TECNOLOGIOSO, y poner un currículm extraño adornado por un chocante relato de algún ruso, seguramente editado por sexto piso o anagrama.
Por eso estimados amigos y lectores, creo que tenemos que aprender a callar, y éste, es mi primer e iracundo intento.
Para tormento de muchos y beneplácito de algunos otros, las tan esperadas vacaciones llegan a su final, se acabaron las desveladas, las cantadas a gritos y las miradas perdidas.
Después de todo, un saldo blanco en las vacaciones es siempre negativo, si uno no se quema cuando menos la mano con un cuete, entonces podrá decir que no hizo nada en sus vacaciones.
Espero que alguno de ustedes haya dejado la tan innecesaria rutina y disfrutado de compañías ignotas. Sé de uno que otro personaje que ha salido de su casa y hasta del país, pero también sé de otros que se quedaron a esperar la película de los simpsons en la pantalla IMAX.
Por mi parte las vacaciones fueron eso: descanso temporal. Pero para no caer en el blog hecho un diario romántico, me permitiré abordar otro tema: cuando regresaba a la ruidosa ciudad de México, después de un largo y merecido descanso junto con mi familia. El chofer del autobús en que viajaba decidió hacer gala de sus dotes de comprador pirata y proyectó Duro de Matar 4.0, protagonizada por Bruce Willis. Y ¿qué es lo que me lleva a este post?. Una épica pelea que sostiene en cuarentón y eterno héroe del cine jolibudense en la mencionada película.
En esta pelea, nuestro perenne salvador se harta de los golpes propinados por una asiática de medidas fenomenales, voz sexy y actitud desafiante. Al grito de “me tienen harto esas pelotudeses del KUNG FÚ” arremete contra la figurada endeble mujer, que confiada camina para acabar con el compinche de Willis, que para su sorpresa no es un policía novato, sino un flaco y desaliñado pero sabio hacker. Viendo la espalda a la “puta asiática” Willis, el comandante algo… corre y la tira al suelo, un golpe en la cara, unas bunas patadas en el cuerpo de la chica “¿aún estás despierta?” otro puñetazo en el rostro.
Willis la pone de pié la toma por el brazo derecho y la arroja a uno de los cientos de estantes que están en todos los laboratorios gringos. La chica cae y sobre su cuerpo un pesado mueble que sostenía frascos y computadoras DELL.
Willis busca la aprobación y los aplausos del mencionado hacker. En un descuido la “perra asquerosa” ataca una vez más al personaje tirándolo desde el piso tres por una ventana. Willis cae de manera accidentada, tubos y ventanas, al final el aire acondicionada impiden la caida libre.
Una vez en el suelo y mientras el hacker obedece las ordenes de la chica que pistola en mano grita, el protagonista prepara el ataque triiunfal.
Valiéndose de su increíble cuerpo y sentido heroico Willis corre al estacionamiento, conduce hasta el laboratorio la camioneta blanca (sí, la misma que siempre dejan con las llaves pegadas) y atropella a la chica que sólo esperaba tomar aliento para matar al hacker de un balazo en la cabeza. Pero eso no la destruye, así que en el cofre de la camioneta viaja algunos metros hasta caer en el túnel del elevador. Ninguno queda herido, ambos hacen gala de su condición y trepan por alambres y fierros de la camioneta que sí sufrió daños.
Ella muere por una maniobra bien diseñada de Willis.
Todo esto de una forma extraña, me llevó a pensar en Darwin y el la evolución. No me imagino a nadie haciendo eso más que a los héroes gringos, como tampoco saltando tanto ni hablando tanto, ni viviendo tanto.
Respirar el aire que respiramos en las ciudades debe ser algo digno de los dioses, y no por excvlusivo, sino por la venia necesaria.
Pero no sólo nosotros evolucionamos, también lo hacen las ciudades, crecen o de crecen según nuestras necesidades.
Algunos hablan de los niños índigo, otros de las posibilidades genéticas. El caso es que todos tenemos algo de mutantes, de primera, mutantes nos lleva a héroes con poderes especiales: atravesar las paredes o estirarnos más allá de las posibilidades humanas. Pero en realidad tiene que ver más con adaptarse, la onda, es que la adaptación nueva, no es sólo a la naturaleza, sino que nos esforzamos por adaptarnos a situaciones que son más culturales que naturales. Lo que nos lleva a preguntarnos varias y variadas cosas desde ¿qué tipo de sujetos queremos ser?, ¿Qué sujetos somos? hasta ¿Qué sociedades estamos construyendo?
Todos tenemos adaptaciones, algunas son exitosas y por eso siguen vigentes a la par que se modifican, todos o casi todos tenemos celulares, como la adaptación fue positiva, será necesario ponerle un grado más como la cámara de 5.3 megapixeles, somos una especie de cyborgs. Las mutaciones no exitosas sencillamente se extinguen, ahí tienen el biper…
En Picnic leí una metáfora bastante grata. Intento parafrasearla: "si a un árbol le quitas una hoja, no deja de ser una árbol. Pero si le quitas todo el follaje, las ramas y su estructura, sólo quedará el recuerdo del árbol". Lo mismo pasa con nosotros, no sólo nos transformamos en medida de lo necesario, sino que nos formzamos por diferenciarnos y hacer más "cómoda" la existencia, no nos basta con vivir, tenemos que vivir de formas casi ridículas. Conducimos inmensas camionetas, producimos más alimento del necesario pero no lo consumimos por razones de mercadeo, no0 atendemos nuestra salud, tenemos miles de aparatos en casa y los usamos con frecuencia, vivimos desesperados y solos...
Las nuevas teorias newageras sostienen tesis tan radicales, como que una nueva serie de humanos con caracteristicas extraterrestres llegarán con una rara misión. Algunos otros sostienen que, existen nuevas cadenas y ligamentos, codones entre ADN y ARN. Lo que yo pienso es que todas estas teorías no se adaptarán y se extinguirán como otros tantos paradigmas, o como el biper.
Sin embargo lo cierto es que cada día nos exigimos nuevas adaptaciones a nuestros medios, compramos ipod para poder soportar la tortura del pesero, bajamos juegos para aguantar la reunión familiar.
El verdadero problema comenzará cuando estas adaptaciones electrónicas dejen de ser artículos que permanecen fuera del cuerpo, y se internen. Hoy salió en el universal, que los japos descubrieron que no hace falta traer tu tarjeta de crédito. El dedo derecho del sujeto a crédito, bastará para identificarlo con una base de datos y saber si puede o no comprar ese collar de Tiffanys.
Ojalá y mutáramos como el Willis y nos diéramos unos cates como esos sin sentir dolor, a lo mejor sortearíamos las enfermedades, o tendríamos nuevos deportes, o seríamos capaces de tolerarnos pues al final los golpes del uno, al igual que los del otro serían vacuos.
El día jueves treinta y uno de mayo a las once en punto en los torniquetes de CU. Esa fue la comanda, el destino: el café coatepec en la colonia guerrero a pocos pasos de la estación de metro, y caminando rumbo a buenavista, en la contaminada e intensa ciudad de México.
Desde la organización algo suena interesante, dejar la monotonía de la facultad, del transporte público siempre al mismo lugar y siempre por las mismas horas, de las voces que se presentan eruditas y resultan fraudes comprobables, del sol, de los tambores rítmicos, del hastío.
Después de un sándwich que sólo me hizo pensar en lo cara que está la lechuga porque jamás encontré el jamón o el queso, decido partir con paso firme pensando que volver la cara sería hacerme de sal.
Once con dos minutos y el profesor Enrique Contreras y mi amiga Lineth con cachuchas listos para partir esperaban en el lugar acordado.
Tres estaciones después y el brillo insólito de un saxofón, la pesadez de una bocina y un chaparro disfrazado de Hugo Chávez con estrellas rojas no sólo en la gorra sino hasta en la playera se hacen presentes. –Buenas, como podrán ver no somos grandes artistas pero nos ganamos la vida honradamente y…
La bocina chilla, y comienza la música: marchando van, marchando van…. El camino se hace alegre, tardan un par de estaciones en bajarse, que bien, que raro, eso no se ve todos los días en el metro, se suben con bocinas o hasta a cantar, pero así me pareció algo como “recordando al rockdrigo”, algo insólito, todo parece perfilar para ser un buen día.
Cunado llegamos al histórico café Coatepec estaban ahí Daniel Manrique, su señora esposa de nombre Brisa, Luis Arévalo, gente del STUNAM, un viejo que no hizo más que escuchar diez minutos y salir con una carpeta inmensa bajo el brazo, una chica de la maestría venida de Colombia, el ayudante de Enrique Contreras y un profesor de filosofía de la ciencia.
La plática no se hizo esperar a cambio de que la mesera desesperara. Los dos invitados principales Daniel Manrique y Luis Arévalo nacidos en el barrio bravo de Tepito, ambos con un acento bien marcado, los dos versados y de trato afable comenzaron a narrar su vida: putas, hambres, escuelas, profesores, abusos, trabajos en fabricas, escuelas, casas, mercados, intentos fallidos, desilusiones.
Podría seguir por hojas narrando la historia de su vida pero temo que la memoria me falle u omitir alguna parte importante. Baste con decir que se antojaban vidas ejemplares.
Manrique me dio un texto un mes antes, aquí el primer acercamiento, de Arévalo y de la señora Brisa nos ocuparemos en otro espacio.
TEPITO AHORA 2007-05-02
Tepito está viviendo una más de las agresiones del gobierno. El operativo represivo ha estado bien pero simultáneamente ha estado mal: ha estado bien porque la delincuencia de plano ya estaba muy manchada, pero ha estado mal, porque el sistema político social Mexicano primero corrompé al pueblo y luego lo reprime y lo ajusticia. También ha estado mal porque como siempre pagan justos por pecadores,
Las autoridades mexicanas nunca han tenido ni tienen un verdadero proyecto para que México y los mexicanos, todos, seamos verdaderamente chingones, menos van a tener proyecto de superación y desarrollo para entidades como el barrio de tepito. Tiene proyectos pero a corto plazo: aprovechar su chance sexenal, si no se ponene a las vivas, se quedan en ayunas. Por esto no tienen proyectos de largo alcance y, tanto gobierno como pueblo en vez de ser chingones, somos chingadores.
Veo a tepito dentro del mapa de esta desparramada ciudad capirucho de México, D. F y tepito es una chingaderita de nada, pero estando dentro es un verdadero desmadrototote y resolverlo no es imposible, pero si es muy difícil.
Es difícil porque autoridades como tepiteños quieren soluciones inmediatas y efectivas, y estp sí es imposible. Lo más fácil e inmediato es que tepito continúe como es y ha sido pero ahora sí, con un riguroso reordenamiento para supuestamente evitar la corrupción y el gandallismo, ni autoridades contra tepiteños ni tepiteños contra autoridades, ni tepiteños contra tepiteños.
Según se dice van a hacer de tepito un ejemplo de sociedad organizado de barrio popular, no sé como le van a hacer, está más que demostrado que los tepiteños como todos ños mexicanos sabemos estar en bola, amontonados, ora sí que revueltos pero no juntos, no sabemos estar organizados.
También se dice que le entrarán al quite las empresas privadoas, la nbeta no entiendo ¿acaso les darán empleo a todos los tepiteños que lo soliciten? O ¿esas empresas privadas surtirán de merca a los comerciantes tepiteños para que sean revendedores de los revendedores de los revendedores pero ya formalizados? Y para hacerlo la competencia al producto chafa-chaleco-chino- y coreano ¿quién permitió la entrada a México y a tepito de la competencia asiática? Ora, combatir la piratería ¿cómo? ¿acaso las disqueras “formales” bajarán su costo más abajo que el costo pirata? Solamente así porque de otro modo, pues a cabronazos; guerra, mafiosos de alto nivel formalizados contra respuesta popular.
Hoy me preguntaron que era la contracultura Mexicana, no sé como interpretar la pregunta viniendo de una boca sabia a las ocho de la mañana, la verdad es que no tengo bien delimitado el concepto contracultura, lo uso claro está con una desmesura ridícula, sin embargo de algo estoy cierto: la contracultura nada o casi nada tiene que ver con la denominada cultura underground, como nos han hecho pensar los miles de fanzines publicados en el pasís, los videos y pósters que vemos en ciertos bares.
Algunos sin duda me acusaran de reaccionario, otros sencillamente cerrarán ésta página y no volverán a acceder a ella, empero, lo que voy a decir se desprende de mi convencimiento rotundo: José Agustín exageró como sólo él sabe hacerlo al hablar de la contracultura en México, claro, su texto está cargadísimo de sentimentalismos y una actitud paternalista petulante, y de eso, se puede congraciar, pero hasta ahí, el término contracultura es un término gringo y además setentero que promovía o pretendía la búsqueda de nuevos senderos, ha decir verdad es un concepto cargadísimo a la política, en sus raíces pretende la instauración del régimen socialista, el dominio del alfabeto racionalista: Panteras Negras por ejemplo, de ellos le podemos preguntar a las canciones del recientemente fallecido James Brown.
Digo que no es lo mismo contracultura que underground porque el primero aspira a ser cultura, en alguna otra parte lo expliqué con la idea de la subversión, puede ser barata la representación, pero la podemos reducir a “quítate que ahí te voy”, es decir, hacer cultura pero no desde los parámetros de la cultura misma, sino irrumpiendo en ellos, será además un error pensar a la nueva contracultura con la izquierda o lo que se pretende presentarse como izquierda, la contracultura quiere alejarse de lo establecido no importa si proviene de los grupos radicales de izquierda o del conservadurismo recalcitrante de algunos países, lo que intenta es promover un nuevo estadio en la cultura. Por su parte el underground es un asidero anticapitalista, que no busca valoración estética allende a sus propios intereses, tampoco pretende establecerse como modelo
De esa forma y para ser escueto como todo blog exige, puedo concluir diciendo que la contracultura mexicana es algo tan débil que no representa ningún contrapeso a la cultura de estado, así que amigo, la contracultura mexicana es un trabajo inagotable al que nos tenemos que unir para extender la cultura al infinito y no darle continuidad sólo hacia enfrente.