lunes, 2 de junio de 2014

golpes

Me asaltan unas ganas de terribles de golpear y ser golpeado. Un tipejo como yo peleando con un cholo tatuado, unos golpes en la cabeza con el puño, narices ensangrentadas, ojos rojos. A nadie le extrañaría que un día te partan la madre –me dijo-
                Está bien, pensé, en el fondo lo merezco, he destruido tanto que sí, va. Que tanto son unos litros de sangre para los ríos de lágrimas que he causado, algunos he de aceptarlo, con ganas de verlxs llorar, pero los más por actos inconscientes, viajes lejanos por largos periodos, palabras sueltas al aire como quien dice –vida- pero quiere decir muerte.
                Si me pegan me voy a quitar los lentes, podré el reloj en una esquina y me lanzaré gustoso a la batalla. Hay tanto coraje acumulado, está desde Galeano (todos lxs galeanos) hasta las rupturas de las que fui testigo, canciones dedicadas, autobuses que se alejan, aviones que parten. Fumar en el área para fumadores patrocinado por Lucky Strike en munich nomás por el gusto de no comer, marearse como borracho, vomitar saldeuvas
Por cierto ¿dónde carajos es bali?  ¿Qué mierdas es eso de la fenomenología del espíritu?
Y si mejor canto una de Antonio Aguilar?
Y si dejo todo y me transformo en el piporro? Imposible, no soy atractivo y tampoco tengo el don de la voz, canto, diría mi madre, horrible pero con muchos sentimientos.
¡pero como vendo cassetes!